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Orbitas. Movimiento orbital y tipos de órbitas

Created by potrace 1.16, written by Peter Selinger 2001-2019
10/06/2026

Las simulaciones de órbitas online de esta página nos van a ayudar a conocer en mayor detalle como son el movimiento orbital, las trayectorias orbitales  y algunos de los principales tipos de órbitas.

Esta Unidad Temática es parte de nuestra colección de Ciencias de la Tierra

Mini diccionario STEM OnLine

Apoastro

Punto de una órbita en el que el cuerpo celeste se encuentra a la máxima distancia de su centro.

Elementos Orbitales

Conjunto de parámetros necesarios para identificar de forma única una órbita específica.

Inclinación Orbital

Ángulo entre el plano de la órbita y un plano de referencia como el ecuador.

Leyes de Kepler

Tres leyes científicas que describen el movimiento de los planetas alrededor del Sol.

Órbita

Trayectoria curva que describe un objeto físico alrededor de otro bajo la influencia de la gravedad.

Órbita de Transferencia de Hohmann

Maniobra orbital que utiliza dos impulsos de motor para trasladar una nave entre dos órbitas circulares.

Órbita Geoestacionaria

Órbita circular sobre el ecuador terrestre en la que el satélite parece estar fijo en el cielo.

Periastro

Punto de una órbita en el que el cuerpo celeste se encuentra a la mínima distancia de su centro.

Perturbación Orbital

Variación en la órbita de un cuerpo causada por fuerzas externas como la presión de radiación o la gravedad de otros cuerpos.

Velocidad Orbital

Velocidad necesaria para mantener una órbita estable alrededor de un cuerpo celeste.

Qué son las órbitas

Las órbitas son las trayectorias (por eso también se usa el término trayectoria orbital) seguidas por los objetos en el espacio mientras se mueven alrededor de otro objeto debido a la influencia de la gravedad. En el contexto del sistema solar, los planetas, asteroides y cometas orbitan alrededor del sol, mientras que los satélites orbitan alrededor de los planetas. La comprensión de las órbitas es fundamental para la astronomía y la exploración espacial.

Movimiento orbital

Llamamos movimiento orbital al desplazamiento continuo de un objeto en el espacio alrededor de otro objeto más masivo, guiado por la influencia de la gravedad. Este movimiento es el resultado de un equilibrio delicado entre la fuerza gravitacional que atrae al objeto hacia el cuerpo central y la velocidad tangencial del objeto, que tiende a alejarlo. Este balance genera trayectorias orbitales que pueden variar en forma, desde círculos perfectos hasta elipses y trayectorias abiertas como parábolas e hipérbolas. Es un fenómeno dinámico que se observa en los planetas y satélites naturales, los asteroides y las naves espaciales, todos siguiendo las leyes de Kepler, que describen la relación entre la forma, velocidad y posición del objeto en su órbita.

Además de la gravedad del objeto masivo alrededor del que se establece la trayectoria orbital, el movimiento orbital se puede ver influenciado  por la gravedad de otros objetos cercanos. Esto se conoce como perturbación gravitacional y puede hacer que las órbitas sean más complejas. Por ejemplo, la Luna está influenciada tanto por la gravedad de la Tierra como por la gravedad del Sol, lo que resulta en una órbita ligeramente elíptica alrededor de la Tierra.

Tipos de órbitas según su forma geométrica

La trayectoria que sigue un objeto en el espacio está determinada por su velocidad y la fuerza de la gravedad del cuerpo central. Según las leyes de la mecánica celeste, estas trayectorias siempre toman la forma de una sección cónica.

Las órbitas elípticas

La órbita elíptica es la trayectoria más común en el universo y tiene una forma ovalada o de elipse. En este tipo de órbita, la distancia entre el objeto que orbita y el cuerpo central cambia de manera constante a lo largo de su recorrido. Esto significa que existe un punto de máxima cercanía conocido como perigeo (o periápside) y un punto de máximo alejamiento llamado apogeo (o apoápside). La velocidad del objeto no es uniforme: se desplaza mucho más rápido cuando está cerca del cuerpo central y se ralentiza al alejarse. La mayoría de los planetas, satélites naturales y naves espaciales siguen trayectorias elípticas.

Las órbitas circulares

La órbita circular es un caso especial y teórico de la órbita elíptica donde la excentricidad es igual a cero. En este tipo de trayectoria, el objeto mantiene una distancia completamente constante respecto al centro del cuerpo celeste en cada punto de su recorrido, lo que implica que su velocidad orbital también se mantiene invariable. Aunque en la naturaleza es prácticamente imposible encontrar una órbita circular perfecta debido a las perturbaciones gravitatorias de otros cuerpos, los ingenieros espaciales buscan aproximarse a ella al lanzar ciertos satélites para garantizar que sus instrumentos operen siempre a la misma altura.

Las órbitas parabólicas

La órbita parabólica es una trayectoria abierta que marca el límite exacto entre los objetos que quedan atrapados por la gravedad y los que logran escapar. Ocurre cuando un cuerpo viaja a la velocidad de escape exacta del sistema. El objeto se aproxima al cuerpo central, realiza un único giro cerrado a su alrededor y luego se aleja de forma permanente hacia el espacio profundo, disminuyendo su velocidad de forma progresiva pero sin llegar a detenerse nunca por completo. Es una órbita de un solo paso.

Las órbitas hiperbólicas

La órbita hiperbólica es otra trayectoria abierta, pero se diferencia de la parabólica en que el objeto viaja a una velocidad netamente superior a la velocidad de escape. El cuerpo celeste central desvía la trayectoria del objeto debido a la gravedad, pero no tiene la fuerza suficiente para retenerlo. El objeto conserva una velocidad considerable incluso cuando se encuentra a una distancia infinita del cuerpo central. Este tipo de órbita es el que describen los cometas procedentes de fuera del sistema solar o las sondas espaciales cuando realizan una maniobra de asistencia gravitatoria para ganar velocidad e impulsarse hacia otros planetas.

Tipos de órbitas según los requerimientos de las misiones espaciales

Cuando se diseñan y lanzan satélites artificiales, la órbita se selecciona de forma minuciosa en función de la altitud, la inclinación respecto al ecuador y las necesidades específicas de la misión en la Tierra.

La órbita terrestre baja

Conocida como LEO (Low Earth Orbit), esta órbita se sitúa a una altitud de entre 160 y 2000 kilómetros sobre la superficie terrestre. Al estar tan cerca de la Tierra, los satélites viajan a gran velocidad (unos 27 500 kilómetros por hora) y completan una vuelta al planeta en aproximadamente noventa minutos. Es la región idónea para satélites de observación meteorológica, cartografía y espionaje, ya que permite tomar imágenes de muy alta resolución, y es el hogar de la Estación Espacial Internacional.

La órbita terrestre media

Conocida como MEO (Medium Earth Orbit), abarca la región del espacio situada entre los 2000 y los 35 786 kilómetros de altura. Los satélites ubicados en esta zona tardan entre unas pocas horas y un día entero en completar una órbita. Al ofrecer un equilibrio perfecto entre la resolución de los datos y una amplia cobertura de la superficie terrestre, es la región utilizada casi en exclusiva para las constelaciones de satélites de navegación y posicionamiento global, como el sistema GPS estadounidense o el sistema Galileo europeo.

La órbita terrestre alta

Conocida como HEO (High Earth Orbit), comprende cualquier órbita cuya altitud se sitúe por encima de los 35 786 kilómetros de la superficie terrestre. A estas distancias tan descomunales, la fuerza de la gravedad de la Tierra es mucho más débil, lo que provoca que los satélites se desplacen de forma muy lenta y tarden más de veinticuatro horas en completar una sola vuelta. Se utiliza para satélites científicos de observación del espacio profundo y para monitorear el entorno magnético de nuestro planeta de forma global.

Las órbitas polares

Una órbita polar es aquella que cuenta con una inclinación cercana a los noventa grados respecto al ecuador de la Tierra, lo que significa que el satélite pasa directamente por encima o muy cerca de los polos norte y sur en cada revolución. Mientras el satélite se desplaza verticalmente de polo a polo, la Tierra gira horizontalmente debajo de él. Esta combinación permite que, al cabo de un número determinado de vueltas, el satélite haya escaneado y fotografiado de forma progresiva cada franja de la superficie de todo el planeta.

Las órbitas heliosíncronas

La órbita heliosíncrona es un tipo especial de órbita polar cuya altitud (normalmente entre 600 y 800 kilómetros) e inclinación matemática están calculadas para que el plano de la órbita gire sutilmente un grado al día. De este modo, la órbita se sincroniza con el viaje anual de la Tierra alrededor del Sol, garantizando que el satélite pase sobre un punto concreto de la superficie siempre exactamente a la misma hora solar local. Esto es crucial para misiones científicas y de teledetección, ya que todas las fotos de una misma zona mantienen el mismo ángulo de luz y las mismas sombras.

Las órbitas geosíncronas

Una órbita geosíncrona es aquella que posee un periodo orbital exactamente igual al periodo de rotación de la Tierra sobre su propio eje, es decir, veinticuatro horas. Esto significa que el satélite tarda lo mismo en dar una vuelta al planeta que la Tierra en girar sobre sí misma. Si la órbita tiene cierta inclinación, el satélite no se verá estático desde el suelo, sino que parecerá dibujar una figura geométrica en forma de ocho en el firmamento a lo largo del día, cruzando el cielo siempre a las mismas horas.

La órbita geoestacionaria

La órbita geoestacionaria (GEO) es un caso específico y de altísima importancia dentro de las órbitas geosíncronas. Para lograrla, el satélite debe colocarse de forma exacta a 35 786 kilómetros de altura y con una inclinación de cero grados, es decir, perfectamente alineado sobre el ecuador de la Tierra. A esta distancia y posición precisas, el satélite se mueve de forma idéntica a la rotación terrestre, lo que provoca que, visto desde el suelo, parezca flotar completamente inmóvil en un punto fijo del cielo. Esto permite orientar antenas parabólicas fijas hacia él sin necesidad de sistemas de seguimiento, siendo la base de la televisión satelital y las telecomunicaciones globales.

Las órbitas de alta excentricidad Molniya

La órbita Molniya es un diseño de trayectoria marcadamente elíptica y con una fuerte inclinación de unos 63,4 grados, desarrollada originalmente para sortear el problema de que las señales de los satélites geoestacionarios no llegan bien a las regiones polares del norte. En esta órbita, el satélite pasa muy rápido a baja altura por el hemisferio sur (perigeo), pero viaja de forma extremadamente lenta a gran altitud sobre el hemisferio norte (apogeo). Gracias a esto, el satélite pasa unas ocho horas de su órbita de doce horas «colgado» casi inmóvil sobre el norte de la Tierra, proporcionando comunicaciones estables a zonas de altas latitudes.

Importancia de las órbitas

La comprensión de las órbitas es crucial para la navegación espacial y la planificación de misiones espaciales. Los científicos y los ingenieros espaciales utilizan cálculos y modelos matemáticos para predecir y controlar las órbitas de las naves espaciales, asegurando que se mantengan en trayectorias seguras y eficientes.

Además de las órbitas naturales, los seres humanos han logrado colocar satélites en órbita alrededor de la Tierra, que se utilizan para diversas aplicaciones, como la comunicación, la observación de la Tierra, la navegación y la investigación científica.

Las simulaciones de órbitas online de esta página son una excelente manera de profundizar en el movimiento orbital y en los tipos de órbitas más importantes ¡Dales una oportunidad!

Mini diccionario STEM OnLine

Apoastro

Punto de una órbita en el que el cuerpo celeste se encuentra a la máxima distancia de su centro.

Elementos Orbitales

Conjunto de parámetros necesarios para identificar de forma única una órbita específica.

Inclinación Orbital

Ángulo entre el plano de la órbita y un plano de referencia como el ecuador.

Leyes de Kepler

Tres leyes científicas que describen el movimiento de los planetas alrededor del Sol.

Órbita

Trayectoria curva que describe un objeto físico alrededor de otro bajo la influencia de la gravedad.

Órbita de Transferencia de Hohmann

Maniobra orbital que utiliza dos impulsos de motor para trasladar una nave entre dos órbitas circulares.

Órbita Geoestacionaria

Órbita circular sobre el ecuador terrestre en la que el satélite parece estar fijo en el cielo.

Periastro

Punto de una órbita en el que el cuerpo celeste se encuentra a la mínima distancia de su centro.

Perturbación Orbital

Variación en la órbita de un cuerpo causada por fuerzas externas como la presión de radiación o la gravedad de otros cuerpos.

Velocidad Orbital

Velocidad necesaria para mantener una órbita estable alrededor de un cuerpo celeste.

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Simulaciones de órbitas

Gravedad y órbitas


En esta simulación de órbitas, se puede mover el sol, la tierra, la luna y la estación espacial para ver cómo afecta sus fuerzas gravitatorias y trayectorias orbitales. ¡Visualiza los tamaños y las distancias entre los diferentes cuerpos celestes y desactiva la gravedad para ver lo que pasaría sin estar con gravedad!
Licencia de Creative Commons

Trayectoria de un satélite


Esta simulación nos permite observar como cambia la trayectoria de un satélite artificial sobre la superficie de la Tierra al modificar su período y la inclinación de su órbita.






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Una órbita es la trayectoria curva que sigue un cuerpo alrededor de otro debido a la fuerza de gravedad. Es un concepto fundamental porque explica por qué planetas, lunas y satélites no se alejan ni caen directamente sobre el objeto que los atrae. En el sistema solar, por ejemplo, la Tierra orbita al Sol y la Luna orbita a la Tierra siguiendo trayectorias estables. Las órbitas pueden ser casi circulares o elípticas, dependiendo de la velocidad del cuerpo y de la intensidad de la gravedad. Comprender las órbitas permite explicar fenómenos cotidianos como el movimiento de los planetas, la repetición de las estaciones, la duración del año y el funcionamiento de los satélites artificiales, que también se mantienen en órbita gracias a la gravedad terrestre. Por ello, el concepto de órbita es esencial para entender cómo se organiza y se mueve el universo cercano.
La gravedad atrae a los cuerpos hacia el objeto más masivo, pero al mismo tiempo esos cuerpos se mueven hacia adelante con cierta velocidad. La combinación de ambas fuerzas produce una trayectoria curva que llamamos órbita. Si un planeta o satélite se moviera demasiado lento, caería hacia el objeto central; si se moviera demasiado rápido, escaparía al espacio. Pero cuando la velocidad es la adecuada, la gravedad lo mantiene “girando” sin caer ni alejarse. Este equilibrio explica por qué la Tierra sigue orbitando al Sol y por qué la Luna permanece alrededor de la Tierra. También permite que los satélites artificiales funcionen: se lanzan con la velocidad justa para que la gravedad los mantenga en una trayectoria estable. Así, la interacción entre movimiento y gravedad es la clave que sostiene todas las órbitas del sistema solar.
Porque además de ser atraída por el Sol, la Tierra se mueve hacia adelante muy rápido. Esa combinación hace que siga una trayectoria curva en vez de caer. Es como cuando lanzas una pelota: si la lanzas fuerte, no cae enseguida, avanza mientras baja. La Tierra avanza tan rápido que nunca llega a caer, y por eso orbita.
Los satélites naturales, como la Luna, son cuerpos que ya existían y quedaron atrapados por la gravedad de un planeta. Los satélites artificiales, en cambio, son construidos por humanos y colocados en órbita para cumplir funciones como comunicaciones, observación o navegación. Ambos orbitan por la misma razón: la gravedad los mantiene en su trayectoria.
Porque la velocidad del cuerpo y la fuerza de gravedad no siempre se combinan de forma exacta para producir un círculo. Lo más común es que la trayectoria sea ligeramente alargada, formando una elipse. Aun así, muchas órbitas parecen casi circulares porque la diferencia es pequeña.

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